De la misma forma, cada período de la cultura produce un arte propio que no puede repetirse. El intento de revivir principios artísticos pasados puede producir, a lo sumo, obras de arte que son como un niño muerto antes de nacer. Por ejemplo, no podemos en absoluto sentir y vivir interiormente como los antiguos griegos."1
Kandinsky en De lo espiritual en el arte, reflexiona sobre el arte y su estrecho vínculo con el yo interior. Expone la necesidad del artista como creador, de hacer vibrar adecuadamente el alma humana. Para ello, recopila unos escritos que tratan los efectos del color, la forma y el movimiento.
Sus primeras obras están agrupadas con tres categorías: las impresiones, inspiradas en la naturaleza; las improvisaciones, expresión de emociones interiores (como la imagen de abajo); y las composiciones, que aunaban lo intuitivo con el más exigente rigor compositivo. Obras conquistadas por la abstracción, con su riqueza cromática y simplificación formal de lirismo y espiritualidad; influencia del postimpresionismo y del fauvismo.
Improvisation 31 (Sea Battle), 1913.
"La necesidad interior nace de tres causas místicas y está constituido por tres necesidades místicas:
- Todo artista, como creador, ha de expresar lo que le es propio (elemento de la personalidad).
- Todo artista, como hijo de su época, ha de expresar lo que le es propio a esa época (elemento del estilo, como valor interno, constituido por el lenguaje de la época más el lenguaje de la nación, mientras ésta exista como tal).
- Todo artista, como servidor del arte, ha de expresar lo que le es propio al arte en general (elemento de lo pura y eternamente artístico que pervive en todos los hombre, pueblos y épocas, se manifiesta en las obras de arte de cada artista, de cada nación y de cada época y que, como elemento principal del arte, no conoce ni el espacio ni el tiempo).
[...]
el efecto de la necesidad interior y, en consecuencia, la evolución del arte, son una expresión progresiva de lo eterno-objeto en lo temporal-subjetivo."2
1 Kandinsky, De lo espiritual en el arte. Barcelona, Paidós, 2004, pag. 21.
2 ídem. pag. 65-67.
2 ídem. pag. 65-67.



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